DISTÍNGUETE

+52 1 55 2653 8054

México

  • Icono social Twitter
  • Icono social Instagram
  • Icono social LinkedIn
  • Icono Social blogger
  • Facebook icono social
  • Icono Social SoundCloud
  • Spreaker logo
  • logo%20aboutme_edited
  • Icono social de YouTube

© 2020 por SIGNUMS

Buscar
  • Jaime Duarte Mtz.

Tú eres una marca

En los últimos años han surgido en Europa y en Estados Unidos diversos autores que proponen que tanto tú, como yo, construyamos nuestra propia “marca personal”. Hasta ahora hemos sido bombardeados con infinidad de anuncios comerciales en los medios donde las empresas publicitan las marcas de sus productos y servicios, mismas que se encuentran posicionadas en la mente de sus consumidores. Sin embargo, proponer lo mismo con las personas pudiera parecernos extraño o exagerado, pero yo digo: ¿Por qué no?


Expertos como Tom Peters, Andrés Pérez Ortega, Hubert Rampersad, Catherine Kaputa,  Roberto Álvarez del Blanco, Inés Temple y Eleri Sampson subrayan en sus obras la importancia de que las personas –si bien no somos cosas— posicionemos igualmente con éxito nuestra persona en el público que deseamos se fije en nosotros.

Una definición de “marca personal” que me gusta emplear en mis cursos y conferencias, y que nos ayuda a comprender mejor esta idea es la de Pérez Ortega, líder del tema en España: “es la percepción que tiene nuestro entorno de aquellos atributos que nos hacen sobresalir, diferenciarnos y ser tenidos en cuenta por aquellos que necesitan de nuestros servicios”.


En otras palabras, la “marca personal” sirve para varios propósitos, entre otros:

Ocupar un espacio privilegiado en la mente de las personas. Homologar las percepciones que la gente tiene de ti. Inclinar las preferencias a tu favor. Aumentar perceptualmente tu valor. Desarrollar tu liderazgo con dirección. Destacarte en un campo o área específica. Influir en tu público objetivo. Diferenciarte de la competencia. Ser deseable, persuadir y fascinar.

Suena interesante la idea, ¿verdad? Y esta puede aplicarse a la política, a la empresa o la la vida profesional.


Para conseguir lo anterior requieres definir antes tres cosas: 1º. quién eres, qué te hace diferente a los demás y cuáles son tus principales virtudes, valores y aptitudes; 2º. cuáles son tus objetivos o propósitos claves, y 3º. a quiénes deseas posicionar tu persona o cuál es tu público meta.


Significa, pues, comunicar tus fortalezas internas (esencia) al exterior (imagen) para percibirte atractivo(a), influyente y valioso(a).


En DISTÍNGUETE diseñamos estrategias de personal branding que te ayudarán a ser percibido(a) como alguien especial, la única o ¡la mejor opción!

1 vista